10.10.26


De Los Recuerdos del Porvenir I

 

«Todos los días, a las seis de la tarde, llegaba el tren de México. Esperábamos los periódicos con noticias de la ciudad, como si de ellas pudiera surgir el milagro que rompiera el hechizo en el que habíamos caído. Pero sólo veíamos las fotografías de los ajusticiados. Era el tiempo de los fusilamientos. Entonces creíamos que nada iba a salvarnos. Los paredones, los tiros de gracia, las reatas de colgar surgían en todo el país. Esta multiplicación de horrores nos dejaba reducidos al polvo y al calor hasta las seis de la tarde del día siguiente. A veces, el tren no llegaba en varios días y corría la voz "¡Ahora sí ya vienen!" Pero al otro día el tren llegaba con sus noticias y la noche caía irremediablemente sobre mí.» 


· Elena Garro.