Mostrando las entradas con la etiqueta · Fernando Pessoa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta · Fernando Pessoa. Mostrar todas las entradas

8.7.26


De Aforismos y afines


«El amor es una muestra mortal de la inmortalidad.»

*

«La vida es un mal digno de ser gozado.»

*

«La ciencia describe las cosas como son; el arte como son sentidas, como se siente que deben ser.»

*

«Los espíritus altamente analíticos ven casi solo lo que son defectos: cuanto más fuerte la lente, más imperfecta se muestra la cosa observada. El detalle es siempre malo.»


· Fernando Pessoa.



De La Educación del Estoico


«Como el gladiador en la arena donde ha sido puesto por el destino que siendo esclavo lo expone como condenado, saludo sin que tema al César que haya en este circo rodeado de estrellas. Saludo de frente, sin orgullo, pues tal cosa no puede tenerla el esclavo; y sin alegría, pues tal cosa no puede fingirla el condenado. Pero saludo, para no faltar a la ley, a quien toda la ley falta. Pero, al acabar mis saludos, me clavo en el pecho la espada que no me ha de servir en el combate. Si el vencido es quien muere y el vencedor quien mata, al confesarme vencido, me declaro vencedor.»


· Álvaro Coelho de Athayde, Barón de Teive.

19.4.19


Del Libro del Desasosiego VII


«Convivir con los demás es una tortura para mí. Y bien sé que los otros están en mí. Aunque apartado de ellos, estoy condenado a convivir con ellos. A solas conmigo, me cerca la multitud. No tengo a dónde huir a menos que huya de mí mismo.»


· Fernando Pessoa.


«Créanme, si no existiese gente inteligente que alertase de los distintos males humanos, la Humanidad ni se hubiera percatado de ellos.»

· Fernando Pessoa.

Del Libro del Desasosiego VI


Paisaje de lluvia (I)


«En cada gota de lluvia mi errada vida llora en la naturaleza. Hay algo en mi desasosiego en ese gota a gota, en ese llover y llover con que la tristeza del día se descompone inútilmente sobre la tierra.
  Llueve tanto, tanto. Mi alma se empapa al oírlo. Tanto... Mi carne es líquida y acuosa en torno a mi sensación de ella.
  Un frío desasosegado abraza con manos gélidas mi pobre corazón. Las grises horas y ☐ se alargan y se aplanan en el tiempo; los momentos se suceden.
  ¡Cómo llueve!

Los canalones dejan caer torrentes mínimos de aguas súbitas. Desciende por mi saber que tiene canalones, un ruido perturbador al caer el agua. Golpea contra el cristal, indolente, gemidoramente la lluvia; ☐

Una fría mano me aprieta la garganta y no me deja respirar la vida.
  Todo muere en mí, incluso el saber que puedo soñar. De ningún modo físico estoy bien. No hay blandura donde me apoye que no tenga aristas para mi alma. Todas las suavidades en que me reclino tienen aristas para mi alma. Todas las miradas hacia donde miro están tan oscuras de tanto ser golpeadas por esta luz empobrecida del día, que parecen dejarse morir sin dolor.»


· Fernando Pessoa.

Del Libro del Desasosiego V


«Haré del soñarte un ser fuerte, y mi prosa, cuando hable a tu Belleza, tendrá melodías en la forma, curvas en las estrofas, esplendores súbitos como los de los versos inmortales.

Creemos, oh Apenas-Mía, tú por existir y yo por verte existir, un arte diferente al arte conocido.

Que de tu cuerpo de ánfora inútil sepa yo extraer el alma de los nuevos versos y de tu ritmo lento de ola efímera sepan mis dedos temblorosos buscar las líneas pérfidas de una prosa virgen de ser oída.

Tu sonrisa melodiosa al irse, sea para mí símbolo y emblema visible del sollozo callado del innúmero mundo que se sabe errado e imperfecto.

Tus manos de tocadora de arpa ciérrenme los párpados cuando yo muera al haberte dado el construir mi vida. Y tú, que no eres nadie, serás para siempre, oh Supremo, el arte querido de los dioses que nunca fueron y la madre virgen y estéril de los dioses que nunca serán.»


· Fernando Pessoa.


«Tú eres todo lo que no es la vida; lo que de bueno y de hermoso los sueños dejan y no existe.»

· Fernando Pessoa.

Del Libro del Desasosiego IV


«Nací en un tiempo en el que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios, por la misma razón por la que sus mayores la habían tenido —sin saber por qué—. Entonces, como el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente y no porque piense, la mayoría de esos jóvenes escogió la Humanidad como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa clase de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, y no ven sólo la multitud de la que forman parte, sino también los grandes espacios de alrededor. Por eso, ni abandoné a Dios tan abiertamente como ellos, ni he aceptado jamás a la Humanidad. Consideré que Dios, siendo improbable, podría existir; pudiendo, por tanto, ser fruto de adoración. La Humanidad, en cambio, siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto a la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me pareció siempre una forma de revivir los cultos antiguos, cuando los animales eran considerados como dioses o los dioses tenían cabezas de animal. 

Así las cosas, no sabiendo creer en Dios y no pudiendo creer en una suma de animales, me encontré, como otros hombres, en esa distancia de todo que solemos llamar Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de la inconsciencia, pues la inconsciencia es el fundamento de la vida. Si el corazón pudiera pensar, se detendría. 

A quien, como yo, que vive sin saber tener vida, ¿qué le resta más que la renuncia como forma y la contemplación por destino, como ocurre con mis pocos semejantes? No sabiendo qué es la vida religiosa, ni pudiendo saberlo ya, pues no se puede tener fe con la razón, no pudiendo tener fe en la abstracción del hombre, ni sabiendo qué hacer con ella frente a nosotros, nos resta como consecuencia del alma la contemplación estética de la vida.»


· Fernando Pessoa.

26.3.17


Não consentem os deuses mais que a vida.
Tudo pois refusemos, que nos alce
A irrespiráveis píncaros,
Perenes sem ter flores.
Só de aceitar tenhamos a ciência,
E, enquanto bate a sangue em nossas fontes,
Nem se engelha connosco,
O mesmo amor, duremos,
Como vidros, às luzes transparentes
E deixando escorrer a chuva triste,
Só mornos ao sol quente,
E reflectindo um pouco.


                                     ***


No consienten los dioses sino la vida.
Todo, pues, rehusemos que nos alce
a irrespirables cimas,
perennes mas sin flores.
La ciencia de aceptar tengamos sólo,
y, mientras late la sangre en nuestras sienes,
y con nosotros mustiase
el mismo amor, duremos,
cual vidrios, a las luces transparentes
y dejando escurrir la lluvia triste,
sólo tibios al sol caliente,
y reflejando un poco.


· Ricardo Reis.

26.11.16


Todos os dias agora acordo com alegria e pena,
Antigamente acordava sem sensação nenhuma; acordava.
Tenho alegria e pena porque perco o que sonho
E posso estar na realidade onde está o que sonho.
Não sei o que hei-de fazer das minhas sensações.
Não sei o que hei-de ser comigo sozinho.
Quero que ela me diga qualquer coisa para eu acordar de novo.


                                                 ***


Todos los días ahora despierto con alegría y pena.
Antaño despertaba sin sensación alguna; despertaba.
Tengo alegría y pena porque pierdo lo que sueño
y puedo estar en la realidad en donde está lo que sueño.
No sé qué he de hacer con mis sensaciones.
No sé qué he de hacer conmigo a solas.
Quiero que ella me diga algo que me despierte de nuevo.


· Alberto Caeiro.


Li hoje quase duas páginas
Do livro dum poeta místico,
E ri como quem tem chorado muito.

Os poetas místicos são filósofos doentes,
E os filósofos são homens doidos.

[...]


                                  ***


Leí hoy casi dos páginas
del libro de un poeta místico,
y reí como quien ha llorado mucho.

Los poetas místicos son filósofos enfermos,
y los filósofos son hombres locos.

[...]


· Alberto Caeiro.


De O Guardador de Rebanhos


O mistério das coisas? Sei lá o que é mistério!
O único mistério é haver quem pense no mistério.
Quem está ao sol e fecha os olhos,
Começa a não saber o que é o sol
E a pensar muitas coisas cheias de calor.
Mas abre os olhos e vê o sol,
E já não pode pensar em nada,
Porque a luz do sol vale mais que os pensamentos
De todos os filósofos e de todos os poetas.
A luz do sol não sabe o que faz
E por isso não erra e é comum e boa.


                                      ***

De El Guardador de Rebaños


¿El misterio de las cosas? ¡Qué sé yo lo que es el misterio!
El único misterio es haber quien piense en el misterio.
Quien está al sol y cierra los ojos,
empieza a no saber lo que es el sol
y a pensar muchas cosas llenas de calor.
Pero abre los ojos y ve el sol,
y ya no puede pensar en nada,
porque la luz del sol vale más que los pensamientos
de todos los filósofos y de todos los poetas.
La luz del sol no sabe lo que hace
y por eso no yerra y es común y buena.

· Alberto Caeiro.

5.11.16


Se alguém beter um dia à tua porta,
Dizendo que é um emissário meu,
Não acredites, nem que seja eu;
Que o meu vaidoso orgulho não comporta
Bater sequer à porta irreal do céu.

Mas se, naturalmente, e sem ouvir
Alguém bater, fores a porta abrir
E encontrares alguém como que à espera
De ousar bater, medita um pouco. Esse era
Meu emissário e eu, e o que comporta
O meu orgulho que já desespera.
Abre a quem não bater à tua porta!


                            ***


Si alguien llama un día a tu puerta,
diciendo que es un emisario mío,
no lo creas, ni aunque sea yo;
que mi vanidoso orgullo no conlleva
llamar siquiera a la puerta irreal del cielo.

Pero si, naturalmente, y sin oír
a alguien llamar, fueres la puerta a abrir
y encontrares a alguien como a la espera
de atreverse a llamar, medita un poco. Ése era
mi emisario y yo, y lo que conlleva
mi orgullo que ya desespera.
¡Abre a quien no llame a tu puerta!


· Fernando Pessoa.

2.10.16


Durmo, cheio de nada, e a manhã
É, em meu coração,
Qualquer coisa sem ser, prolixa e vã
Dada a um prolixo e vão.

O sono! este mistério entre dois dias
Que traz ao que não dorme
À tona de água visões más, vazias,
Num outro mundo enorme...

O sono! que cansaço me vem dar
O que não mais me traz
Que uma onda lenta, sempre a ressacar,
Sobre o que a vida faz!


                               ***


Duermo, lleno de nada, y la mañana
es, en mi corazón,
cualquier cosa sin ser, prolija y vana
dada a un prolijo y vano.

¡El sueño! Este misterio entre dos días
que trae al que no duerme
a ras de agua visiones malas, vacías,
en otro mundo enorme...

¡El sueño! ¡Qué cansancio viene a darme
el que no me trae más
que una ola lenta, siempre en resaca,
encima de lo que la vida hace!


· Fernando Pessoa.


Assim sem nada feito e o por fazer
Mal pensado, ou sonhado sem pensar,
Vejo meus dias nulos decorrer,
E o cansaço de nada me aumentar.

Perdura, sim, como uma mocidade
Que a si mesma se sobrevive, a esperança,
Mas à mesma esperança o tédio invade,
E a mesma falsa mocidade cansa.

Ténue passar das horas sem proveito,
Leve correr dos dias sem acção,
Como a quem com saúde jaz no leito
Ou quem sempre se atrasa sem razão.

Vadio sem andar, meu ser inerte
Contempla-me, que esqueço de querer,
E a tarde exterior seu tédio verte
Sobre quem nada fez e nada quer.

Inútil vida, posta a um canto e ida
Sem que alguém nela fosse, nau sem mar,
Obra solenemente por ser lida,
Ah, deixen-me sonhar sem esperar!


                              ***


Así sin nada hecho y lo por hacer
mal pensado, o soñado sin pensar,
veo mis días nulos transcurrir,
y el cansancio de nada aumentarme.

Perdura, sí, como una mocedad
que a sí misma se sobrevive, la esperanza,
pero a la esperanza misma el tedio invade,
y la misma falsa mocedad cansa.

Tenue pasar de las horas sin provecho,
leve correr de los días sin acción,
como a quien con salud yace en el lecho
o quien siempre se retrasa sin razón.

Vago sin andar, mi ser inerte
me contempla, que olvido de querer,
y la tarde exterior su tedio vierte
sobre quien nada hizo y nada quiere.

Inútil vida, puesta a un lado e ida
sin que nadie en ella fuese, nao sin mar,
obra solemnemente por ser leída,
¡Ah, dejadme soñar sin esperar!


· Fernando Pessoa.

23.9.16


Quanto estou só reconheço
Se por momentos me esqueço
Que existo entre outros que são
Como eu sós, salvo que estão
Alheados desde o começo.

E se sinto quanto estou
Verdadeiramente só,
Sinto-me livre mas triste,
Vou livre para onde vou,
Mas onde vou nada existe.

Creio contudo que a vida
Devidamente entendida,
É toda assim, toda assim.
Por isso passo por mim
Como por coisa esquecida.


                     ***


Cuánto estoy solo reconozco
si por momentos me olvido
que existo entre otros que están
como yo solos, salvo que están
alienados desde el comienzo.

Y si siento cuánto estoy
verdaderamente solo,
me siento libre pero triste,
voy libre a donde voy,
mas donde voy nada existe.

Creo con todo que la vida
debidamente entendida,
es toda así, toda así.
Por eso paso por mí
como por cosa olvidada.


· Fernando Pessoa.

13.9.16


«Aquel peso dentro de mí —mi corazón.»

· Fernando Pessoa.


De aqui a pouco acaba o dia.
Não fiz nada.
Também, que coisa é que faria?
Fosse a que fosse, estava errada.

De aqui a pouco a noite vem.
Chega em vão
Para quem como eu, só tem
Para o contar o coração.

E após a noite e mais dormir
Torna o dia.
Nada farei senão sentir.
Também, que coisa é que faria?


                       ***


Dentro de poco acaba el día.
No hice nada.
Sin embargo, ¿qué cosa haría?
Fuese la que fuese, estaría equivocada.

Dentro de poco la noche viene.
Llega en vano
para quien como yo, sólo tiene
para contarlo el corazón.

Y tras la noche y el dormir
vuelve el día.
Nada haré sino sentir.
Pero también, ¿qué cosa haría?


· Fernando Pessoa


O meu coração quebrou-se 
Como um bocado de vidro. 
Quis viver e enganou-se...

*** 

Mi corazón se rompió 
Como un pedazo de cristal. 
Quiso vivir y se equivocó...


· Fernando Pessoa.

4.9.16


Amiel


Não, nem o sonho a perfeição sonhada
Existe, pois que é sonho. Ó Natureza
Tão monotonamente renovada,
Que cura dás a esta tristeza?
O esquecimento temporário, a estrada
Por engano tomada,
O meditar na ponte e na incerteza...
Inúteis dias que consumo lentos
No esforço de pensar na acção,
Sozinho com meus frios pensamentos
Nem com uma esperança mão em mão.
É talvez nobre ao coração
Este vazio ser que anseia o mundo,
Este prolixo ser que anseia em vão,
Exânime e profundo.

Tanta grandeza que em si mesma é morta!
Tanta nobreza inútil de ânsia e dor!
Nem se ergue a mão para a fechada porta,
Nem o submisso olhar para o amor!


                                 ***


No, ni en el sueño la perfección soñada
existe, pues que es sueño. Oh Naturaleza
tan monótonamente renovada,
¿qué cura le das a esta tristeza?
El olvido temporal, la carretera
por error tomada,
el meditar en el puente y en la incertidumbre...
Inútiles días que consumo lentos
en el esfuerzo de pensar en la acción,
a solas con mis fríos pensamientos
ni con una esperanza mano con mano...
Es tal vez noble para el corazón
este vacío ser que anhela el mundo,
este prolijo ser que anhela en vano,
exánime y profundo.

¡Tanta grandeza que en sí misma está muerta!
¡Tanta nobleza inútil de ansiedad y dolor!
¡Ni se yergue la mano hacia la cerrada puerta,
ni la sumisa mirada al amor!


· Fernando Pessoa.